Quizás el talento no necesite ser creado, necesita ser escuchado.
Cuando hablamos de desarrollo de talento solemos pensar en conocimientos, competencias o
habilidades que una persona necesita incorporar para mejorar su rendimiento.
Sin embargo, nuestra experiencia nos ha llevado a observar algo diferente.
Con frecuencia, las personas ya poseen muchas de las capacidades que necesitan para
aportar valor, liderar, colaborar o desarrollarse profesionalmente.
Lo que ocurre es que esas capacidades no siempre encuentran la confianza, la claridad o el
contexto necesario para expresarse.
Por eso entendemos el desarrollo de talento como algo más que una adquisición de
conocimientos.
Lo entendemos como un proceso de reconocimiento, fortalecimiento y expresión de aquello
que una persona ya posee y que todavía no ha encontrado una forma suficiente de
desplegarse.
Desde esta perspectiva, desarrollar talento no consiste únicamente en aprender algo nuevo.
Consiste también en recuperar la capacidad de reconocer lo mejor de uno mismo y ponerlo al
servicio de los demás.
Porque cuando una persona puede expresar con mayor claridad aquello que tiene de valioso,
no solo crece ella.
También crecen los equipos, las organizaciones y las comunidades de las que forma parte.
Quizás el talento no sea algo que debamos perseguir durante toda la vida.
Quizás muchas veces ya está presente.
Esperando ser reconocido.
Esperando encontrar la confianza necesaria para expresarse.
Esperando una oportunidad para convertirse en una forma más consciente de estar en el
mundo.
Porque el talento no siempre necesita ser creado.
Muchas veces necesita ser escuchado.
En Blanco Valencia ayudamos a las personas a reconocer, fortalecer y expresar aquello
que tienen de valioso dentro de las organizaciones.